APOYAMOS A LAS FAMILIAS EN
SITUACIÓN DE MAYOR VULNERABILIDAD
SOCIAL
Las familias gitanas siguen estando significativamente afectadas por la exclusión social y la pobreza, ya que un número importante de ellas viven en condiciones que impiden desarrollar una vida digna y en igualdad de condiciones con el resto de la sociedad, afectando tanto al presente como a las perspectivas de futuro, principalmente en el caso de los niños, niñas y jóvenes, ya que la pobreza se hereda generación tras generación.
Los programas de intervención y las acciones de incidencia política y social que desarrollamos se han centrado en los pilares básicos que posibilitan una inclusión social en igualdad: garantizar que las necesidades básicas y de salud estén cubiertas, incluyendo el acceso al Ingreso Mínimo Vital, acceder a vivienda digna en un entorno inclusivo, apoyar la formación y el acceso al empleo, recibir una educación de calidad, y ejercer una ciudadanía activa, participativa y constructiva.
Hemos priorizado la atención a las familias gitanas que viven en situación de pobreza o exclusión, sobre todo las que tienen menores a cargo. Una de nuestras prioridades sigue estando centrada en los barrios más vulnerables y excluidos residencialmente, tanto para seguir reclamando soluciones dignas a su problemática estructural, como para apoyar los procesos de promoción social de las personas residentes, principalmente los niños, niñas y jóvenes, reforzando además el acceso a trámites y gestiones de la administración.
Durante 2025 hemos atendido a un total de 17.341 personas gitanas a través de servicios dirigidos a la mejora de sus condiciones de vida y a su inclusión social.


TRABAJAMOS PARA ROMPER
EL CÍRCULO DE LA POBREZA
Y LA EXCLUSIÓN SOCIAL
El apoyo que prestamos a las familias gitanas incorpora un enfoque integral para favorecer su inclusión de manera activa, ofreciendo atención básica, acompañamiento y orientación en aspectos de ámbito social, vivienda, salud y desarrollo personal, abordando las barreras que limitan unas condiciones de vida normalizadas y el ejercicio de su ciudadanía activa.
Este año 2025 nuestros servicios se han mantenido como recurso permanente para las situaciones de mayor vulnerabilidad: hemos atendido a un total de 13.066 familias en relación a sus necesidades básicas (de tipo económico, energético, alquileres, etc.), con 2.330 Panes de Intervención Integral Familiar desarrollados, y hemos apoyado a 740 familias en la tramitación del Ingreso Mínimo Vital.
La FSG aborda la pobreza y su ciclo intergeneracional trabajando directamente con familias que sufren carencia material y exclusión social. Nuestro objetivo primordial es impulsar la transformación de sus condiciones de vida y multiplicar sus oportunidades para construir proyectos de vida que garanticen derechos. Para lograrlo, contamos con un abanico de acciones complementarias que incluyen apoyo social y acompañamiento a las familias, refuerzo de sus competencias digitales, apoyo educativo para la infancia y la adolescencia, atención psicoterapéutica en casos que presenten especiales dificultades y actividades socioeducativas y de tiempo libre, colonias urbanas, además de ayudas para la alimentación e higiene infantil, equipamiento escolar y gafas y audífonos para aquellos que los necesiten.
Esta intervención se articula a través de un modelo de trabajo en red, potenciando la colaboración de entidades públicas y privadas con arraigo territorial, y se sustenta principalmente en los programas Proinfancia y +Infancia de la Fundación «la Caixa».
La FSG ha sido un actor clave en el programa Proinfancia desde sus inicios en 2007, implementándolo en la actualidad en 33 localidades a través de 47 redes. Este programa, junto al +Infancia que lo desarrollamos en 15 localidades desde 17 redes, está permitiendo un gran alcance de los servicios de apoyo a las familias que más lo necesitan, con una participación total de 3.802 niños, niñas y adolescentes gitanos.




