Desde la FSG celebramos este 8M de 2026, Día Internacional de las Mujeres [editar]
La celebración de este día es clave para recordar la lucha de las mujeres para conseguir la igualdad real y efectiva y visibilizar las desigualdades que aún persisiten.
En el caso de las mujeres gitanas estas desigualdades se acrecientan por la multidiscriminación que sufrimos por ser mujeres y gitanas.
Con nuestro trabajo diario como entidad estamos ayudando a derrumbar estas barreras para conseguir mayor oprtunidades para las mujeres gitanas y provocando ese cambio necesario hacia la igualdad.
El cambio necesario hacia la igualdad
Con motivo del Día Internacional de las Mujeres, la Fundación Secretariado Gitano desea reafirmar su compromiso firme con la igualdad de género como eje transversal de nuestra misión y de nuestra acción social y de incidencia política.
En este 8 de marzo de 2026, queremos alzar la voz desde un lugar claro y consciente: hablamos como mujeres gitanas y como parte activa de una organización comprometida con la igualdad, la justicia social y los derechos fundamentales.
Vivimos un momento social marcado por la polarización y por cuestionamientos a los avances que han costado muchas décadas de esfuerzo colectivo. En este contexto, creemos que es más necesario que nunca reafirmar una convicción firme: la igualdad no es una opción ideológica, es un principio democrático y un derecho humano.
Cuando hablamos de cambio, no lo hacemos en abstracto. Hablamos de nuestra propia experiencia y de todas las barreras que superamos con la resiliencia característica de nuestro Pueblo.
Hablamos de cómo cada vez más niñas gitanas permanecen en el sistema educativo y proyectan futuros profesionales diversos. Hablamos de mujeres gitanas que acceden al empleo, que emprenden, que lideran equipos y proyectos.
Hablamos de referentes que hoy ocupan espacios públicos, académicos, sociales e institucionales que antes no estábamos representadas.
Hablamos de procesos de empoderamiento que nos han permitido fortalecer nuestra autonomía, nuestra voz y nuestra capacidad de decisión.
Estos cambios no han ocurrido solos. Son fruto del esfuerzo de generaciones de mujeres gitanas que han abierto camino, del apoyo de sus familias, y del trabajo constante por combatir la discriminación estructural que nos atraviesa por ser mujeres y gitanas.
Pero también sabemos que el cambio no está completo.
Persisten brechas educativas y laborales.
Persisten estereotipos que limitan nuestras oportunidades.
Persisten desigualdades en el reparto de cuidados y en el acceso a espacios de poder y representación.
Y en un contexto de discursos excluyentes, las mujeres gitanas seguimos enfrentando una múltiple vulnerabilidad que exige respuestas firmes desde las políticas públicas.
No podemos seguir soportando esta desigualdad que limita nuestras vidas, limita el acceso a derechos, perpetúa la violencia, nos discrimina y, en definitiva, reduce todas las oportunidades de vivir una vida digna.
Reivindicamos la necesidad de seguir impulsando cambios estructurales que garanticen la igualdad real y efectiva. Reclamamos políticas basadas en la evidencia, inversión sostenida en educación y empleo, y estrategias que incorporen de manera transversal la perspectiva de género y la interculturalidad.
El cambio somos nosotras ya que estamos alcanzando todo lo que se nos ha negado e impedido.
Somos las que estudiamos, trabajamos, lideramos y participamos.
Somos las que cuestionamos los límites impuestos.
Somos las que construimos referentes para las niñas que vienen detrás.
Y también somos parte de una sociedad que solo será plenamente democrática cuando todas las mujeres, sin excepción, podamos ejercer nuestros derechos en igualdad de condiciones.
POR EL CAMBIO NECESARIO HACIA LA IGUALDAD. #8M2026GMG