El pueblo gitano en Europa [editar]
Situación social de la población gitana en Europa
El pueblo gitano se encuentra hoy repartido por todo el mundo. Entre 10 y 12 millones viven en Europa, enfrentándose aún a graves desigualdades en ámbitos muy significativos para conseguir la inclusión social.
Según la última encuesta en 2024 de la Agencia de Derechos Fundamentales de la UE (FRA), la población gitana y traveller de la UE tiene más empleos y mejores viviendas que antes, pero la pobreza, la discriminación y la segregación siguen estando generalizadas. La FRA advierte de que persisten importantes brechas entre los objetivos de inclusión de la población gitana establecidos por la UE y las experiencias vividas por las comunidades gitanas y traveller. De esta forma, se asegura que es improbable que los países de la UE alcancen los objetivos para 2030.
En lo referente a la discriminación, el 31 % de la población gitana y traveller sufre discriminación por su origen étnico, una cifra superior a la de 2021 (25 %).
El 70 % de la población gitana y traveller vive en la pobreza. Si bien esta cifra es inferior a la de 2016 (80%), igual que en 2021 (80%) las familias gitanas y travellers siguen teniendo cuatro veces más probabilidades de enfrentarse a la pobreza que la población general de la UE. Los niños y niñas son los más afectados por la pobreza y las dificultades económicas.
En cuanto a la vivienda, el 47% de la población gitana y traveller vive en hogares húmedos y oscuros o sin servicios sanitarios adecuados. Esta cifra es inferior a la de 2016 (61%) y a la de 2021 (52%), pero está lejos de la media de la población de la UE (18%). El hacinamiento sigue siendo un problema, ya que el 83% vive en hogares sin suficientes habitaciones.
El 53% de los niños gitanos, las niñas gitanas y travellers asiste a educación infantil, una cifra superior a la de 2016 (42%) y también a la de 2021 (44%). Sin embargo, sigue siendo mucho menor que la de los niños y las niñas de la UE en general (95%). Solo el 32% termina la educación secundaria superior, en comparación con el 84% del alumnado en general.
La segregación en las escuelas sigue siendo generalizada. El 46% de los niños gitanos, las niñas gitanas y travellers asiste a una escuela donde todos o la mayoría del alumnado son gitanos o travellers.
El 54% de la población gitana y traveller tiene un trabajo remunerado, lo que supone una mejora en comparación con 2016 (43%) y en comparación con 2021 (43%), pero los niveles de empleo siguen estando muy por debajo de los de la población general (75%). Al mismo tiempo, el 36% de la población gitana y traveller se sentía discriminada en la búsqueda de empleo: más del doble que en 2016 (16%) y más que en 2021 (33%).
En este ámbito la brecha de género es muy marcada: solo el 38% de las mujeres gitanas y travellers tienen un trabajo remunerado, en comparación con el 69% de los hombres gitanas y travellers. Aunque su conocimiento de los organismos de igualdad está mejorando, menos del 6% de las personas gitanas y travellers denuncian discriminación. Esta cifra es mucho menor que en 2016 (16%) y que en 2021 (5%), una cifra preocupante que indica que se denuncia cada vez menos.
Las desigualdades en salud siguen siendo graves. Las personas gitanas y travellers viven 8 años (hombres) y 7,4 años (mujeres) menos que el resto de la población en los países encuestados.
De estos datos se desprende que, aunque la situación ha mejorado en casi todos los ámbitos, y en casi todos los países, aún hay una enorme brecha de desigualdad entre la población gitana y el resto de la población en Europa.
Esta encuesta evalúa el progreso en la inclusión social, la discriminación y las condiciones de vida de personas gitanas y travellers en Europa, en 13 países europeos, 10 de la UE (Bulgaria, Chequia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Portugal, Rumanía y España), y 3 países candidatos a la adhesión (Albania, Macedonia del Norte y Serbia).
Las políticas de la UE para la población gitana
El nuevo marco pretende abordar la desigualdad de la población gitana en la UE poniendo el foco en la igualdad, la inclusión y la participación como objetivos horizontales y medibles. Combatir los prejuicios y luchar contra el antigitanismo y la discriminación de manera explícita y como objetivos principales, son una novedad de este nuevo marco. La educación, el empleo, la salud y la vivienda permanecen como áreas clave, pero el nuevo marco añade tres objetivos esenciales: igualdad efectiva de la población gitana, participación significativa e inclusión socioeconómica para combatir las persistentes tasas de pobreza de la población gitana en la Unión. A través de estos nuevos objetivos, se le da mayor reconocimiento e importancia a la existencia del antigitanismo como una forma específica de racismo estructural.
Cada país de la Unión Europea crea su propio marco estratégico y planes para la inclusión de la población gitana y el uso de los fondos europeos para combatir el antigitanismo y mejorar su calidad de vida.
La Comisión Europea realiza evaluaciones intermedias que miden el avance de estos planes nacionales y facilitan recomendaciones para avanzar hacia los objetivos planteados en la estrategia europea.
La inclusión y la igualdad de la población gitana en Europa comenzaron a ser una preocupación de la UE en 2010 con el lanzamiento del Marco de la UE para la inclusión de la población gitana 2011-2020. Se establecía por primera vez un marco común para el desarrollo de medidas y políticas en el ámbito nacional a partir de enfoques, objetivos y ámbitos de trabajo compartidos por todos los Estados miembros de la UE. Con este marco, la inclusión de la población gitana llegaba a lo más alto de la agenda política europea.
A pesar del indudable paso adelante que supuso el primer marco europeo para la inclusión de la población gitana en la UE, la realidad es que tuvo un impacto muy limitado en las condiciones de vida de la población gitana. La Comisión Europea, después de un largo proceso de evaluación y consulta con diferentes actores, lanzó en 2020 una nueva propuesta para los próximos diez años, con la intención de abordar la situación crítica de la población gitana en Europa: el nuevo Marco Estratégico europeo para la Igualdad, Inclusión y Participación de la población gitana 2020-2030, que establecía objetivos más ambiciosos.