Lachó Drom, Toni Gatlif [editar]
Hace unos días recibimos la triste noticia del fallecimiento de Tony Gatlif. Con su partida perdemos a una de las miradas más libres y honestas sobre la cultura romaní. Desde Bitácora Gitana queremos rendirle este merecido homenaje repasando su vida y su legado. En este artículo encontrarás enlaces para repasar sus películas más emblemáticas, así como una playlist con las bandas sonoras que dieron alma a su cine.
Michel Dahmani —el nombre real de Gatlif— nació en Argel en 1948. Tuvo una infancia marcada por la pobreza y el estallido de la guerra de independencia. Hijo de padre cabileño y madre gitana andaluza, vivió en primera persona el exilio de los pieds-noirs, obligados a abandonarlo todo tras el fin del dominio francés. Cuando llegó a Francia a principios de los sesenta era un refugiado sin nada. Tras un tiempo malviviendo en la calle, el teatro le cambió la vida. Esa vivencia del exilio y el desarraigo se convertiría, años después, en uno de los grandes motores de toda su filmografía.
Se estrenó como actor en 1971 y poco después empezó a escribir historias basadas en su propia juventud en la calle. Ese impulso lo llevó de forma natural a dirigir. Su primer largometraje, La Tête en ruine (1975), ni siquiera llegó a estrenarse en cines, y el segundo, La Terre au ventre (1978), se metía de lleno en las heridas de la guerra de Argelia.
El gran giro de su carrera llegó en 1981 con Corre, gitano, rodada en Granada y Sevilla. Ahí decided enfocar la cámara, por primera vez, hacia la cultura de su madre. Y ya no cambió de rumbo. Durante más de cuatro décadas, su cine se convirtió en un recorrido constante por la música y el día a día de la comunidad romaní. Murió el pasado 2 de septiembre de 2026 en Arlés, con 77 años y un nuevo proyecto entre manos. La familia lo despidió con la frase en romaní que nombró una de sus mejores películas: Lacho Drom, "buen viaje".
Si repasamos las más de veinte películas que rodó entre 1975 y 2025, no vemos una trayectoria lineal, sino a un director volviendo una y otra vez a las mismas obsesiones desde distintos ángulos: la experiencia del desarraigo y la búsqueda de un lugar al que pertenecer. Sus personajes viven entre el exilio, la memoria y el deseo de libertad, tratando de reconstruir una identidad fragmentada a través de la música, los viajes, los afectos y el vínculo con sus raíces.
Los años de formación (1975-1983): Antes de centrarse en el mundo gitano, Gatlif probó otros caminos. Tras la inédita La Tête en ruine y el drama bélico La Terre au ventre, el cambio de rumbo llegó con Corre, gitano (1981). La ruta quedó clara con Les Princes (1983), un retrato duro de una familia gitana acosada por las autoridades en la periferia de París.
La trilogía del viaje (1993-2000): Latcho Drom (1993) abre su etapa más conocida: una película musical sin apenas diálogos que sigue el viaje histórico del pueblo gitano desde el Rajastán hasta el Sur de España, pasando por Egipto, Turquía o Rumanía. Aquí no hay un personaje principal; el sujeto es la comunidad entera. Una película esencial para comprender la riqueza musical romaní. Gadjo dilo (1997), una maravillosa historia de amor en la que retoma la idea del viaje pero en clave de ficción, a través de un joven francés que busca una cantante en Rumanía y acaba integrándose en un poblado romaní. Mondo (1995), adaptada de un relato de Le Clézio sobre un niño sin hogar en Niza, completa el grupo cambiando el enfoque hacia la infancia. El propio Gatlif no las pensó como una trilogía de antemano, sino como tres formas distintas de plantearse qué significa no tener un sitio fijo en el mundo.
El ciclo de la música (2000-2006): Aunque la música ha estado muy presente en toda su obra, en los años siguientes, articuló varias películas alrededor de un instrumento o estilo concreto.
Vengo (2000) se mete de lleno en el cante flamenco y las “quimeras” familiares en Andalucía.
Swing (2002) rinde homenaje al jazz manouche y a Django Reinhardt.
Exils (2004) —con la que ganó el premio al Mejor Director en Cannes— hace el camino inverso: dos jóvenes franceses de origen argelino viajan a Argelia a buscar sus raíces, en un guiño evidente a la propia vida de Gatlif.
Transylvania (2006), con Asia Argento, vuelve al esquema de la búsqueda pasional de un músico por los caminos de Rumanía.
La memoria del Samudaripen (2009): Korkoró, (solo) aborda el exterminio y la persecución de la comunidad gitana bajo el nazismo. Gatlif quiso hacer un documental, pero la falta de testimonios orales y archivos lo llevó a la ficción. La memoria del Samudaripen ha sido históricamente silenciada y menospreciada, esta película la reivindica.
Últimos trabajos (2010-2025): Demostró ser un artista involucrado en los temas de la sociedad actual, en sus últimas dos décadas reflejó temas como la revolución social española del 15M en Indignados (2012) se pegó al movimiento del 15-M en España.
Geronimo (2014) trató los choques entre jóvenes magrebíes y gitanos en el sur de Francia.
Djam (2017) cruzó a una joven amante de la música rebetiko de Lesbos a Estambul en plena crisis migratoria.
Tom Medina (2021) Sigue a un joven sin rumbo que llega a la Camarga y busca cambiar su destino luchando contra la hostilidad del entorno, encontrando guía en figuras como un educador y un juez.
y su última película, Ange (2025), terminada poco antes de morir, cerraron una carrera que siempre acababa en el mismo sitio: la carretera, la música y la gente que vive a su manera fuera de la norma.
La imagen del pueblo gitano en sus películas
Lo que diferencia a Gatlif de la mayoría de cineastas que han retratado a la comunidad gitana es que él rodaba desde dentro y de tú a tú. Se alejaba del paternalismo y de la pena para mostrar comunidades con vida propia, movidas por la música, el viaje y un sentido muy claro de la independencia. Por eso la crítica lo consideró durante años el referente del cine romaní.
Con unas 25 películas dirigidas, Gatlif fue actor, guionista, productor y músico, pero sobre todo fue la cara más constante del cine gitano en Europa durante cuatro décadas.
Al final, su trabajo consistió en eso: pararse a mirar. Usar la cámara como un instrumento más de un grupo ambulante que, desde la India hasta España, no dejó de tocar la misma música: la vida cotidiana, la cultura y la dignidad de un pueblo que en sus películas dejó de ser un adorno para pasar a ser el centro de la historia.
Enlaces y banda sonora recomendada
- Sus películas en Youtube
https://youtu.be/vTOnLKr2Y7o?si=KkNSNcASRzHDYCCt corre gitano
https://youtu.be/ZblJCtcm6Bs?si=0uDlHtfz4xXiHeQc Lachó Drom
https://youtu.be/bArC4p-nliI?si=299rfa2825nvSXhX Gadjo Dilo
https://youtu.be/CFDMtIu8Crs?si=mdAY42zWNKD6E38l Djam
https://youtu.be/OLG7mWqlBz0?si=D349QxLDeywHFxG1 Vengo
https://youtu.be/xyWL9pDEVHA?si=o3za_Nhat7bHRNSy Exils
Escucha su música: https://open.spotify.com/playlist/0ncm5sIT9t5owbCZKeHc2g?si=8c5ce089596d4b46