Actualidad

[editar plantilla]

Bitácora Gitana 2.0: La Resistencia [editar]

Reanudamos nuestra travesía por los mares de la interculturalidad. La Bitácora 2.0 vuelve para tratar de ser cuaderno de notas, material para la inspiración, revista y escaparate del pensamiento gitano.

08 de Abril de 2020

COMPARTIR
Bitácora Gitana 2.0: La Resistencia

Reanudamos nuestra travesía por los mares de la interculturalidad. La Bitácora 2.0 vuelve para tratar de ser cuaderno de notas, material para la inspiración, revista y escaparate del pensamiento gitano. No pretendemos ser manual de nada, ni mapa de cartografía fija. Más bien brújula o astrolabio nocturno que faciliten la situación, el rumbo y la triangulación de las distancias. En tiempos de incertidumbre generalizada, post-verdad, la uberización de la sociedad, fake news, auge de los extremismos y el odio al débil, somos más que nunca, conscientes de la importancia de la diversidad.
De este modo, no podemos hacer otra cosa que resistir y volver sobre los versos de Fernando Pessoa : Navegar es preciso ; vivir no es preciso[1]:

Navegantes antiguos tenían una frase gloriosa: Navegar es preciso; vivir no es preciso.[2]

Quiero para mí el espíritu de esta frase, transformada la forma para casarla con lo que yo soy; vivir no es necesario; lo que es necesario es crear.

No cuento gozar mi vida; ni en gozarla pienso. Sólo quiero tornarla grande, pese a que para eso tenga que ser mi cuerpo y mi alma la leña de ese fuego.

Sólo quiero tornarla de toda la humanidad; pese a que para eso tenga que perderla como mía.

Cada vez más así pienso. Cada vez más pongo en la esencia anímica de mi sangre el propósito impersonal de engrandecer la patria y contribuir para la evolución de la humanidad.

Es la forma que en mí tomó el misticismo de nuestra Raza .

La Resistencia

Abrimos pues, un 8 de abril de 2020, Día Internacional del Pueblo Gitano. Casi 50 años después del trascendental I Congreso Internacional del Pueblo Gitano (Londres, 1971). Una reunión que ha marcado al Pueblo Gitano en su lucha por sus derechos como personas y como grupo. Este año 2020 no podemos salir a celebrar y conmemorar como hemos hecho otros años, pero podemos rendir homenaje desde casa y preguntarnos ¿de qué hablarían los Tíos Yul Brinner, Vanko Rouda, Zarko Jovanovic, Jan Cibula, Juan de Dios Ramírez y demás si se reunieran de nuevo hoy (por supuesto, por videoconferencia)? Creo que hablarían de como esta crisis socio-sanitaria se está ensañando con las personas gitanas, con las que viven en condiciones más precarias. Y pedirían que las instituciones no las olviden. También pedirían mecanismos para que la inminente crisis económica no las abandone como se ha hecho en ocasiones anteriores. Y sin duda, la Cultura Gitana estaría en su debate. ¿Qué puede aportar la Cultura Gitana a esta nueva situación en la que nos vemos inmersos? La Cultura Gitana nos propone volver a la base, al grupo, unirnos para ser más fuertes, priorizar lo importante, recurrir a los más viejos y sabios y resistir.

Resistencia es precisamente una de las ideas a la que la sociedad se ha abrazado en estos días de angustia. Resistir al dolor, al miedo, a la pérdida, a la incertidumbre del mañana, a la indiferencia de los poderosos ante los pobres. La sociedad apela a la resistencia y esto es algo que el Pueblo Gitano lleva haciendo siglos y sobre lo que hoy queremos hacer una pequeña reflexión ya que, a mi entender, debe tenerse en cuenta en la siempre cambiante construcción de la cultura y la identidad: La Resistencia Gitana.

A menudo, las Ciencias Sociales han relacionado al Pueblo Gitano con diferentes términos mayormente referidos a la debilidad (vulnerable, excluido, minoritario, marginal, etc). Como vemos, diametralmente opuestos a la resistencia. Esta asociación ha producido un efecto malvado, tanto en la sociedad mayoritaria, como en el propio Pueblo Gitano que ha ido asumiendo estos conceptos como elementos identitarios.

En contraposición a este “paternalismo” existe una idea que cada vez suena con más fuerza dentro de los círculos intelectuales gitanos a nivel internacional. Me refiero a la Resistencia Gitana como elemento clave sobre los que construir la historia e identidad gitana. Encontramos referencias en el movimiento Romani Resistance, ligado al 16 de mayo como fecha en la que el pabellón gitano de campo de Auswitchz se rebeló ante una muerte inminente y atacó a sus captores[3]. Este hecho histórico está puesto en duda al no haber testimonios escritos, pero, más allá de la veracidad o no de este episodio, lo que no se puede negar es el altísimo grado de resistencia que el Pueblo Gitano ha demostrado en su historia. De no ser gracias a la resistencia, ahora mismo no seríamos más que una imagen en un libro romántico.

Otras intelectuales gitanas como la poeta Sydnee Wagner[4] desde Reino Unido, la periodista e investigadora Dr. Maria Bogdan[5] desde Hungría, la rumana Marian Mandache[6] o el español Cayetano  Fernández[7] están trabajando para construir la identidad gitana moderna en base a la resistencia.

En principio, este término ha estado muy vinculado a la memoria del Holocausto Gitano en la II Guerra Mundial. Sin embargo, considero importante que se amplíe su sentido y se haga extensivo a todo el sufrimiento que ha tenido que enfrentar el Pueblo Gitano en todo el mundo. No solo en la historia, también actualmente sigue sufriendo y enfrentándose a modelos de vida que desplazan los valores que considera esenciales como grupo.

Pero la idea a la que quiero llegar y ofrecer una reflexión es la siguiente: ¿Por qué resistencia? Porque, a mi parecer, la comunidad gitana es un ejemplo de resistencia humana frente a la deshumanización de la sociedad moderna post industrial.

No cabe duda de que la modernización de la sociedad ha traído muchas comodidades y libertades. Sin embargo, como bien apuntó Harari en su aclamada Sapiens[8], la Revolución Industrial ha traído decenas de trastornos importantes a la sociedad humana. Pero de todos, el más poderoso es el desplome de la familia y de la comunidad local y su sustitución por el Estado y el Mercado[9]. Y es en esta lucha en la que las comunidades gitanas han permanecido unidas dentro de los círculos que les han aportado seguridad y que les han hecho sentirse personas y grupo, aunque la sociedad les haya machacado por ello.

No en vano, durante miles de años, la gran mayoría de los humanos hemos vivido, nos hemos movido e identificado dentro de la estructura compuesta por la familia nuclear, la familia extensa y la comunidad íntima.

Citando a Harari: Antes de la Revolución Industrial la mayoría de la gente trabajaba en el oficio familiar. La familia era el sistema de bienestar, el sistema de salud, el sistema educativo, la industria de la construcción, el gremio comercial, el fondo de pensiones, la compañía de seguros, la radio, la televisión, los periódicos, el banco e incluso la policía. Cuando una persona enfermaba la familia cuidaba de ella. Si envejecía, la familia la asistía y sus hijos eran el fondo de pensiones. Si una persona moría, la familia se hacía cargo de los huérfanos[10]

La sociedad moderna ha debilitado a las familias y las comunidades para ofrecer individuos reforzados que satisfacen sus necesidades en el mercado y se identifican con los conceptos de Estado. Pero, en el siglo veintiuno, frente al avance del individualismo, el consumismo, la desarticulación de la familia y la comunidad, la alienación individual puede convertirse en el principal azote de salud, debido a las dificultades que el contexto moderno exhibe para generar un sentido de vida colectivo que, finalmente, es la base del bienestar subjetivo.

Sin embargo, las comunidades gitanas continúan siendo un elemento de resistencia frente a la invasión del Estado y el Mercado. Las familias gitanas continúan manteniendo actitudes tan humanas como el rechazo a llevar a sus mayores al asilo. También siguen siendo muy gremiales, poco amigas de los bancos y otras instituciones modernas que han atacado y contribuido a la destrucción de la vida comunitaria en favor del individualismo salvaje.

Es, por tanto, este apego al grupo que, comúnmente, se asocia a rechazo social e incluso atraso de los gitanos frente a la modernidad, algo que puede ser entendido como un símbolo de resistencia frente a la deshumanización cabalgante que simboliza el individualismo consumista.

Soy consciente de que el grupo puede ser cruel e inflexible con los elementos díscolos y ello ha causado la desgracia de muchas personas simplemente por querer ser ellas mismas. Evidentemente no es este tipo de rigidez lo que reivindico. Tampoco una vuelta a la época pre industrial. Considero que la modernización es, afortunadamente, irreversible. Simplemente se trata de no perder de vista los valores gitanos esenciales que, en muchos casos, están en la base del ser humano.

Hoy es 8 de abril y todos (gitanos y no gitanos) podemos sentirnos orgullosos y orgullosas del maravilloso legado que el Pueblo Gitano como grupo ofrece a la humanidad.

Sastipen, mestipen thaj zorakano

Salud, libertad y resistencia.

Gonzalo Montaño Peña

[1] Traducción del original: https://pt.wikisource.org/wiki/Navegar_%C3%A9_Preciso

[2] Caetano Veloso Os Argonautas https://www.youtube.com/watch?v=1sXg-XcP9wM

[3] https://paradojas.hypotheses.org/1634

[4] https://www.prospectmagazine.co.uk/politics/romani-resistance-day-nazis-fight-back-europe-roma

[5] https://romanistudies.ceu.edu/events/2018-05-16/resistance-through-knowledge

[6] https://fxb.harvard.edu/2018/08/02/roma-resistance-reclaiming-our-story/

[7] https://www.yumpu.com/en/document/view/54495897/cayetano-fernandez-ortega-ismael-cortes-gomez

[8] Harari, Yuval N. author. Sapiens: a Brief History of Humankind. New York: Harper, 2015.

[9] idem

[10] ídem

Volver a la página inicial del blog Bitácora 2.0

 

Obra de Manolo Gómez Romero
Obra de Manolo Gómez Romero

Galería de Fotos

VOLVER A LA PÁGINA PRINCIPAL DE ACTUALIDAD