La FSG en Igualdad de género

Para que las mejoras en la calidad de vida y la igualdad de oportunidades sea real para todas, es preciso extender las transformaciones que han emprendido algunas al resto de la comunidad y superar las barreras que existen para su acceso a la formación, el mercado laboral, la política y el ocio. El apoyo de sus familias en este proceso resulta fundamental y sin ellos resulta mucho más difícil emprender estas mejoras.
Las mujeres gitanas están aportando nuevos significados a sus identidades, creando distintos referentes para la comunidad gitana y para la sociedad mayoritaria. A pesar de todo, aún siguen existiendo barreras sociales dadas por el racismo y el sexismo que dificultan estos avances. Por ello, las políticas públicas, las asociaciones y las instituciones deben aunar esfuerzos para favorecer la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres y entre diferentes culturas.
Son necesarios mecanismos y recursos de apoyo que favorezcan los procesos de inclusión social de la comunidad gitana y en especial de las mujeres gitanas, poniendo en marcha servicios específicos y adaptados a sus peculiaridades e intereses, con el objetivo de garantizar el ejercicio de su ciudadanía plena y el acceso a los recursos y servicios normalizados para toda la población. Estos servicios deben planificarse siempre de modo que sean integradores y no segregadores, para lo cual se requiere que estén coordinados con los servicios normalizados, abiertos a la población no gitana, etc.
Es muy importante conseguir impulsar proyectos que creen recursos de formación cercanos a la realidad cultural de las mujeres gitanas, donde se les dote de aquellas habilidades personales, sociales y prelaborales que vayan normalizando poco a poco su situación, y les facilite conseguir su promoción personal.
Es necesario por la indudable importancia que tiene, trabajar con las jóvenes gitanas por la situación clave en la que en la actualidad se encuentran como principales motores de cambio en el seno de toda la comunidad, situación que está en estrecha relación con el importante proceso de transformación y cambio en el que la cultura gitana está inmersa y que les afecta directamente.
Los principios que rigen nuestra intervención son:
- Inclusión de la perspectiva de género en todas nuestras actuaciones y programas.
- Promoción integral de las mujeres gitanas a partir de la atención a sus necesidades más específicas.
- Modelo intercultural que fomente las referencias a las mujeres gitanas en las actuaciones de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres no gitanos.
- Acceso a los recursos normalizados de igualdad de oportunidades.
- Sensibilización a los agentes sociales, administraciones públicas y sociedad mayoritaria para la eliminación de estereotipos.
- Fomento de la participación de las mujeres gitanas en los distintos ámbitos de la vida pública como la educación, el empleo, el asociacionismo…etc.
Principales líneas de trabajo:
- Educación formal y desarrollo personal. Los talleres de educación para personas adultas o de formación básica y desarrollo personal, en los distintos territorios, han supuesto un espacio de encuentro y reflexión entre mujeres, de desarrollo de sus habilidades relacionales y autoestima, además de un desarrollo de la lectura, escritura, materias básicas, etc.
- Conciliación de la vida laboral, familiar y personal. Para apoyar el acceso al empleo de las mujeres gitanas, es necesario además de indispensable, poner en marcha líneas de trabajo, que faciliten, por un lado favorecer un reparto del trabajo domestico, y por otro descargarlas de parte del rol de cuidadoras y educadoras, que mantienen dentro de la familia.
- Promoción de la salud. Una de las líneas de acción más importantes es la promoción de la salud de las mujeres gitanas, tradicionalmente centradas en su papel de cuidadora, dentro de la comunidad, pero menos preocupada por el cuidado de su propia salud.
- Formación, orientación y acompañamiento al empleo. El acceso al mercado laboral es una de las barreras con las que las mujeres gitanas se encuentran, en este sentido se trabaja desde el Programa de Empleo Acceder, favoreciendo la formación ocupacional y el conocimiento de los recursos del empleo normalizados, con el objetivo de ampliar las oportunidades de las mujeres gitanas en el mercado laboral.
- Atención individualizada. Las mujeres gitanas son un grupo heterogéneo, por lo que las necesidades e intereses de cada una de ellas son también muy diversos, es por ello, por lo que cada una de ellas requiere una atención individualizada, para tratar de prestar el apoyo adaptado a cada situación.
- Participación social. La fundación apuesta por las redes de participación social, y es en esta línea en la que se trabaja, con el desarrollo y participación de diferentes jornadas y seminarios, tanto organizados por la propia FSG, como participando de los organizados por otras entidades, favoreciendo así el encuentro, la creación de vínculos, el debate y la participación social de mujeres gitanas, así como un mejor conocimiento de la situación actual que ellas mismas están viviendo y el esfuerzo que todas ellas están desarrollando para mejorarla.
- Sensibilización. Además de los eventos propios de la entidad, la Fundación utiliza como medida de sensibilización la asistencia y la participación como ponentes en eventos organizados por otras entidades con el fin de dar a conocer la realidad de la mujer gitana actual, y favorecer la eliminación de estereotipos.