
La comunidad gitana española, constituida por más de 650.000 personas es, no sólo por su número, sino también por diferentes causas históricas y culturales, compleja y heterogénea.
Actualmente se encuentra en un momento de profunda transformación en el que derribar los estereotipos dominantes en nuestra sociedad y conquistar espacios de incorporación activa a la misma aparecen como retos fundamentales en su promoción como ciudadanos y ciudadanas de pleno derecho.
Algunos factores específicos de la población gitana con respecto al empleo son:

Esta situación demanda una atención especial y urgente de las políticas de formación y empleo para cumplir el mandato constitucional del derecho al trabajo en igualdad de condiciones para todos los ciudadanos, derecho que, para buena parte de la población gitana, aún dista mucho de hacerse efectivo.